Y así después de esperar tanto, un día como cualquier otro
decidí triunfar, decidí no esperar a las oportunidades, sino
yo misma buscarlas, decidí ver cada problema como la
oportunidad de encontrar una solución.
Aquel día descubrí que mi único rival no eran más que mis
propias debilidades, y que en éstas está la única y mejor
forma de superarnos. Aquel día dejé de temer a perder y
empecé a temer a no ganar, descubrí que no era yo la
mejor y que quizás nunca lo fui.
Me dejó de importar quién ganara o perdiera ahora me
importa simplemente ser mejor que ayer.
Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, sino jamás dejar
de subir.
Aprendí que el mejor triunfo que puedo tener, es tener el
derecho de llamar a alguien 'Amigo'.
Descubrí que el amor es más que un simple estado de
enamoramiento, el amor es una filosofía de vida.
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